EN UNA ESQUINA EL PRESIDENTE, EN OTRA INTENDENTES Y GOBERNADORES, EN OTRA NOSOTROS LOS CIUDADANOS INVISIBLES Y EN LA OTRA LAS EMPANADAS
Que todo cambio no dudarlo, para bien o para mal está por verse, lo que, si podemos sostener que estamos alejados en los extremos más lejanos unos de otros, con expectativa, esperanza, agobiados, reticentes, sonrientes o no, crédulos o no, frente a todo esto el tiempo pasa y el poncho no aparece.